The Voice of Catholic Charities - A monthly column by Father Michael M. Boland, Administrator, President and CEO

VILLA DE LA SAGRADA FAMILIA

Posted on April 5th, 2011

La primavera es un tiempo muy activo en Caridades Católicas. Es la época del año cuando se realiza La Colecta de Caridades Católicas del Día de la Madre en las parroquias de la Arquidiócesis de Chicago. En realidad, ¡todos los días son “Día de la Madre” en Caridades Católicas! A lo largo del año, nuestros 159 programas en 156 sitios en los condados de Cook y Lake atienden a más de un millón de familias, niños y adultos mayores en dificultades. Durante todo el año, preparamos a las adolescentes embarazadas a ser madres responsables; ayudamos a las familias que sufren desempleo o un problema de salud o una crisis de vivienda a pagar un alquiler o la factura de sus servicios públicos; y establecemos a familias sin hogar en nuestros 120 apartamentos Nueva Esperanza. Caridades Católicas siempre está dispuesta a ayudar a nuestros prójimos en dificultades que desesperadamente necesitan cubrir lo esencial para la vida y la dignidad humana.

Pero las Caridades Católicas no hace esto sola. Miramos a Jesús, nuestro modelo, extendiendo una mano de ayuda compasiva a todos. Durante su propia vida familiar como niño, adolescente y adulto joven – y a lo largo de su vida pública – Jesús experimentó de primera mano las preocupaciones de los padres sobre sus hijos y el sufrimiento de los familiares ancianos o enfermos, como José, su padre adoptivo. Curaba a los enfermos de todas las edades, desde la hija del centurión hasta la suegra de Pedro y devolvió la vida al hijo único de una madre viuda. Él predicó y vivió el Evangelio de amor y servicio a todos. Nadie era un extraño para el Señor.

Hoy en día, veo diariamente en todas las obras de Caridades Católicas el amor incondicional de Cristo en acción. Por ejemplo, nuestros 19 edificios de apartamentos residenciales para veteranos y adultos mayores de bajos ingresos son la fuente de una nueva vida para cada persona que vive ahí.

Pero existe un lugar, una residencia, que es muy especial para mi familia. Cada día, mis hermanos, sus familias y yo damos gracias a Dios por la Villa de la Sagrada Familia (Holy Family Villa, por su nombre original en inglés), el hogar para ancianos de Caridades Católicas ubicado en Palos Park, el cual es ahora el hogar de nuestra madre.

Si bien todos los programas de Caridades Católicas son atendidos por profesionales, mujeres y hombres compasivos cuya primera preocupación es el pueblo al que sirven, cada vez que entro en la Villa de la Sagrada Familia recuerdo la presencia de Jesús y su poder curativo de una manera muy personal.

En 1947, la Villa de la Sagrada Familia fue fundada en los suburbios del suroeste como una residencia y clínica de cuidados para ancianos atendida por las Hermanas de San  Casimiro para cuidar a los ancianos de la comunidad lituana. Durante los últimos 20 años, la Villa de la Sagrada Familia ha sido administrada por Roberta “Bobbi” Magurany.

Caridades Católicas ha administrado la Villa de la Sagrada Familia desde 2001, cuando construimos un hermoso y nuevo edificio que es ahora el hogar de 99 ancianos residentes. La Villa de la Sagrada Familia, un hogar para ancianos plenamente acreditado con personal de enfermería durante todo el día, ofrece terapia física, terapia ocupacional, terapia del habla, servicios sociales, atención pastoral y una gran variedad de actividades sociales y recreativas para cada nivel de atención.

Hoy en día, la Villa de la Sagrada Familia personifica el espíritu de cuidado amoroso y profesional por el que se conoce a Caridades Católicas y se encuentra totalmente a la altura de su hermoso nombre. Allí no hay extraños. Todo el mundo es parte de la “Sagrada Familia”.

El hermoso campus también ofrece un lugar encantador para la Residencia de San Francisco de Asís de Caridades Católicas que ofrece hermosos departamentos para personas mayores independientes que tienen bajos ingresos. Los residentes de San Francisco con frecuencia caminan para socializar con sus vecinos de la Sagrada Familia. La Residencia Obispo Timothy J. Lyne para sacerdotes retirados también comparte el mismo espacioso campus.

La misión de Caridades Católicas en la Villa de la Sagrada Familia Villa es simple: cuidar y tratar a todos en la Villa con dignidad en un ambiente seguro, alegre y acogedor. El espíritu está orientado a la familia con una gran cantidad de participación de las familias de los residentes. En 2001, se construyó y dedicó la hermosa Capilla de la Sagrada Familia en la Villa, gracias a la generosidad del señor Anthony Rudis y esposa, la cual está siempre abierta. Los residentes adoran la capilla y la oportunidad de asistir a Misa diaria, pasar ahí unos minutos o rezar el rosario. Cada dos meses se lleva una misa y almuerzo familiar para los residentes y sus familias y durante el tiempo cálido se dispone de una casa de verano para estancias de corta duración para los residentes.

En su reciente actividad anual para recaudar fondos el pasado 20 de marzo en Gaelic Park, la Villa de la Sagrada Familia rindió honores al Sr. Anthony Rudis, quien con su difunta esposa, donó la hermosa capilla. También fueron honrados Monseñor John A. Kuzinskas, capellán de la Villa de la Sagrada Familia y un sacerdote de la Arquidiócesis de Chicago por sus 58 años, Monseñor John P. McNamara, pastor jubilado de la Parroquia Santa Teresita en Palatine, y yo mismo.¡Fue un honor estar con tan magnífica compañía!

Aún cuando celebramos el extraordinario trabajo de este hogar para adultos mayores, Caridades Católicas reconoce que existe una creciente necesidad de cuidados de excelencia para adultos mayores en las comunidades que sirve la Villa. Por esta razón, sobre la base de nuestra sólida estructura de atención profesional, competente y compasiva para nuestros adultos mayores que necesitan cuidados de salud, esperamos ampliar la Villa de la Sagrada Familia.

Trabajar para cuidar a nuestros adultos mayores es un gran privilegio. Caridades Católicas también tiene numerosos programas en los condados de Cook y Lake que proporcionan a adultos mayores alimentos nutritivos, viviendas dignas y enriquecedores programas para adultos mayores. Vemos en los rostros de los adultos mayores a los que servimos, los rostros de Cristo, de María y de José.

Que ustedes y sus familias sean bendecidos con el espíritu de la compasión amorosa para sus queridos ancianos y para todos aquellos que sufren pobreza y fragilidad, ahora que participamos en los profundos misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo durante la Semana Santa y la temporada Pascual.¡Que Dios los bendiga!

La Villa de la Sagrada Familia (Holy Familiy Villa por su nombre original en inglés) está ubicada en los suburbios del sudoeste en Will-Cook y McCarthy (123rd Street) Roads, ocupando el mismo espacioso campus que ocupa la Residencia San Francisco de Asís para adultos mayores, y la Residencia Obispo Timothy J. Lyne para sacerdotes jubilados de la Arquidiócesis, así como el Monasterio de Clarisas Pobres de la Inmaculada Concepción.

Para obtener más información acerca de la Villa de la Sagrada Familia, por favor póngase en contacto con: Bobbi Magurany, Administradora de la Villa de la Sagrada Familia al (630) 257-2291; o escríba a rmaguran@catholiccharities.net.

Living the Love of the Holy Family

Posted on April 5th, 2011

Spring is a busy time at Catholic Charities. It is the time of year when The Catholic Charities Collection on Mother’s Day takes place in parishes throughout the Archdiocese of Chicago. In reality, every day is “Mother’s Day” at Catholic Charities! Throughout the year, our 159 programs at 156 sites in Cook and Lake counties serve more than one million struggling families, children and seniors. Year-round, we prepare pregnant teenagers to be responsible parents; assist families suffering from unemployment—or a major health or housing crisis—to pay a rent or utility bill; and settle homeless families into our 120 New Hope Apartments. Catholic Charities always stands ready to assist our struggling neighbors who desperately need the necessities of life and human dignity.

But Catholic Charities doesn’t do this alone. We look to Jesus, our role model, reaching out in compassion to everyone. During his own family life as a child, teenager and young adult – and throughout his public life – Jesus experienced firsthand the worries of parents about their children; and the suffering of elderly or ill family members, such as Joseph, his foster father. He healed the sick of all ages, from the daughter of the centurion to Peter’s mother-in-law; and restored life to the only son of a widowed mother. He preached and lived the Gospel of love and service to all. No one was a stranger to the Lord.

Today, I see Christ’s unconditional love in action daily in all the works of Catholic Charities. For example, our 19 residential apartment buildings for low-income seniors and veterans are the source of new life to each person who lives there.

But there is one place, one residence that is very special to my family. Every day, my brothers and their families and I thank God in a special way for Holy Family Villa, Catholic Charities’ nursing home in Palos Park, which is now our mother’s home.

While all of Catholic Charities programs are staffed by professional, compassionate men and women whose first concern is the people they serve, I am reminded of Jesus’ presence and healing power in a very personal way each time I enter Holy Family Villa.

In 1947, Holy Family Villa was founded in the southwest suburbs as a residence and a nursing home served by the Sisters of St. Casimir to care for elderly members of the Lithuanian community. For the last 20 years, Holy Family Villa has been administered by Roberta “Bobbi” Magurany.

Catholic Charities has operated Holy Family Villa since 2001 when we built a beautiful new building that is now the home of 99 elderly residents. A fully accredited nursing home with round-the-clock nursing staff, Holy Family Villa offers physical therapy, occupational therapy, speech therapy, social services, pastoral care and a wide variety of social and recreational activities for each level of care.

Today, Holy Family Villa personifies the spirit of loving, professional care for which Catholic Charities is known; and fully lives up to its beautiful name. There are no strangers there. Everyone is part of the “Holy Family.”

The beautiful campus also provides a lovely setting for Catholic Charities’ St. Francis of Assisi Residence which provides beautiful apartments for independent seniors on low-incomes. St. Francis residents walk over frequently to socialize with their neighbors at Holy Family. The Bishop Timothy J. Lyne Residence for retired priests shares the same spacious campus.

Catholic Charities’ mission at Holy Family Villa is simple: to care for and treat everyone at Holy Family Villa with dignity in a safe, joyful and nurturing environment. The spirit is family-oriented with a lot of participation by the families of the residents. In 2001, the beautiful Holy Family Chapel in the Villa was built and dedicated, thanks to the generosity of Mr. and Mrs. Anthony Rudis, and is always open. The residents love the chapel and the opportunity to attend daily Mass, drop in for a visit or say the rosary. A Family Mass and Brunch is held every other month for residents and their families, and a summer home is available for short stays for residents during the warm weather.

At its recent annual fundraiser on March 20 at Gaelic Park, Holy Family Villa honored Mr. Anthony Rudis, who with his late wife, donated the beautiful chapel. Also honored were Monsignor John A. Kuzinskas, Chaplain of Holy Family Villa, and a priest of the Archdiocese of Chicago for 58 years; Monsignor John P. McNamara, retired pastor of St. Theresa Parish in Palatine; and myself. It was an honor to be in such great company!

Even while celebrating the extraordinary work of Holy Family Villa, Catholic Charities recognizes the growing need for excellent elder care in the communities that Holy Family serves. Therefore, building on our strong foundation of professional, competent and compassionate care for our beloved elders in need of health care, we look forward to expanding Holy Family Villa.

The work of caring for our elders is a great privilege. Catholic Charities also has numerous programs throughout Cook and Lake counties to provide seniors with nutritious food, dignified residential housing, and enriching senior programs. We see in the face of the seniors we serve, the face of Christ and Mary and Joseph.

May you and your families be blessed with the spirit of loving compassion for your beloved elders and all those who suffer poverty and frailty, as we participate in the profound mysteries of the Passion, Death and Resurrection of Christ during Holy Week and the Easter season. God bless you!

Holy Family Villa is located in the Southwest Suburbs at Will-Cook and McCarthy (123rd Street) Roads, occupying the same spacious campus as the St. Francis of Assisi Residence for independent seniors, Bishop Timothy J. Lyne Residence for Retired Archdiocesan Priests, and the Poor Clare Monastery of the Immaculate Conception.

For more information  about Holy Family Villa, please contact: Bobbi Magurany, Administrator, at Holy Family Villa: (630) 257-2291; or rmaguran@catholiccharities.net.

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